Las fuerzas nazis capturan a Yitzhak Wittenberg, comandante de la organización de partisanos judíos en Vilna. Es liberado por sus tropas, pero más adelante se entrega, tras las amenazas nazis de liquidar el gueto. Después de que Wittenberg se suicida, Abba Kovner asume el mando y lidera la lucha armada en el gueto y en los bosques cercanos.
Los combatientes clandestinos judíos resisten la liquidación nazi del gueto de Varsovia. Los combatientes, la mayoría adolescentes, inician la primera revuelta armada a gran escala contra los nazis en toda la Europa ocupada. El levantamiento del gueto de Varsovia marca un momento heroico en el que las células de combate judías sin entrenamiento resisten ante las fuerzas nazis traídas para reprimir la revuelta durante 43 días. En junio, las organizaciones clandestinas judías organizan la resistencia armada en varios otros guetos, entre ellos Bedzin, Bialystok, Czestochowa, Sosnowiec, Lvov y Tarnow.
Los nazis y sus colaboradores deportan a más de 50,000 judíos griegos a Treblinka y Auschwitz-Birkenau, la mayoría desde Salonika.
Mientras las fuerzas nazis deportan a más de 5,000 judíos del gueto de Varsovia, la Organización Judía de Combate lidera una revuelta armada que detiene temporalmente los traslados a Treblinka.
Las fuerzas aliadas abren otro frente al atacar a las tropas italianas y nazis en el norte de África. De ese modo, se lleva al límite la capacidad militar nazi.