Los prisioneros judíos conspiran e inician una revuelta armada en Sobibor. Matan a los guardias de las SS y de Ucrania que custodiaban el campo y huyen. Las fuerzas nazis los persiguen y finalmente capturan y ejecutan a la mayoría. Pronto, Sobibor deja de funcionar y las fuerzas nazis desmantelan el campo e intentan ocultar su existencia.
Los miembros de la resistencia danesa ayudan a esconder y evacuar a unos 8,000 judíos de la Dinamarca ocupada. La mayoría encuentra la libertad en Suecia.
El comandante partisano Abba Kovner llama a los judíos a resistir de forma masiva las órdenes de liquidación. Los combatientes clandestinos huyen del gueto de Vilna para continuar con la resistencia, mientras que a los judíos restantes los deportan y los asesinan o los trasladan a campos de trabajo esclavo.
Los prisioneros judíos conspiran e inician una revuelta armada en Treblinka. Cientos escapan del centro de exterminio. Las unidades de las SS, la policía y las fuerzas armadas persiguen a los fugitivos, recapturan a la mayoría y los ejecutan. Las deportaciones masivas a Treblinka cesan poco después, en el otoño de 1943.
Las fuerzas aliadas se lanzan a invadir Sicilia desde el norte de África. En cuestión de semanas, el dictador fascista de Italia, Benito Mussolini, se encuentra a la defensiva y es destituido de su cargo mediante la aprobación de un voto de censura.