El Reichstag se incendia el 27 de febrero. Los nazis alientan a von Hindenburg a emitir el Decreto del incendio del Reichstag el 28 de febrero, donde se declara el estado de emergencia y se suspenden los derechos individuales y el debido proceso. Esto permite al gobierno detener a opositores políticos sin cargos, disolver organizaciones políticas y censurar a la prensa, con lo que neutraliza efectivamente a la oposición política del NSDAP. Los poderes de emergencia permanecen vigentes hasta el final de la guerra, en reemplazo del poder constitucional.
Las elecciones se celebran en un contexto de crisis económica y creciente radicalización. El Partido nazi surge como el partido más fuerte al obtener el 33 % de los votos en lo que serán las últimas elecciones libres en Alemania hasta 1949.
Los gobiernos de Gran Bretaña y Francia acuerdan suspender los pagos reparatorios a Alemania que fueron impuestos por el Tratado de Versalles, instrumento que puso fin a la Primera Guerra Mundial.
Paul von Hindenburg (independiente) obtiene el 53.1 % de los votos y es reelegido presidente para un mandato de 7 años. Hitler (NSDAP) obtiene el 36.7 % de los votos.
En la segunda elección presidencial de la República de Weimar, el candidato Paul Von Hindenburg (independiente) obtiene el 49.6 % de los votos y Hitler (NSDAP) el 30.2 %. Los candidatos deben ir a una segunda vuelta porque ninguno obtuvo la mayoría absoluta.