Buchenwald es uno de los campos de concentración más grandes establecidos dentro de las fronteras de Alemania antes de la guerra, donde al principio se encarcela principalmente a prisioneros políticos no judíos y a delincuentes. Tras el aumento de la represión nazi, en el campo también se encarcelan luego judíos, testigos de Jehová, romaníes y desertores del ejército alemán.
El Papa Pío XI rechaza el trato que reciben las actividades religiosas católicas por parte de los nazis. El pontífice no dice nada sobre el trato de los nazis hacia los judíos.
Atletas y espectadores de países de todo el mundo asisten a los Juegos Olímpicos de Verano celebrados en Berlín, Alemania. En un esfuerzo por mostrar a Alemania como un miembro respetable de la comunidad internacional, durante los Juegos se minimizan los sentimientos antijudíos en la esfera pública.
Comienza la construcción del campo de concentración de Sachsenhausen. Los primeros prisioneros son opositores políticos del régimen nazi.
Aunque muchos judíos prestaron un servicio destacado en las fuerzas armadas alemanas durante la Primera Guerra Mundial, una nueva ley los excluye del servicio militar.