Las empresas que pertenecen total o parcialmente a judíos, según la definición establecida en las Leyes raciales de Núremberg, deben registrarse. Ese registro hace posible la expropiación de propiedades judías por parte de los nazis.
Las empresas que pertenecen total o parcialmente a judíos, según la definición establecida en las Leyes raciales de Núremberg, deben registrarse. Ese registro hace posible la expropiación de propiedades judías por parte de los nazis.
La "Orden para la divulgación del patrimonio de los judíos" establece que los judíos deben registrar todos los bienes cuyo valor supere los 5,000 Reichsmark. Esta ley prepara el escenario para la expropiación de propiedades y posesiones judías.
La "Orden para la divulgación del patrimonio de los judíos" establece que los judíos deben registrar todos los bienes cuyo valor supere los 5,000 Reichsmark. Esta ley prepara el escenario para la expropiación de propiedades y posesiones judías.
Desde abril de 1933 se limita mediante una cuota la asistencia de judíos a las escuelas alemanas. Aunque la mayoría de los estudiantes judíos ya habían abandonado las escuelas públicas alemanas debido al antisemitismo, esta ley expulsa formalmente a los niños judíos de las escuelas.